domingo, 7 de mayo de 2017

Culto a la Santa Muerte ¿religión o brujería? (Parte 2)


Continuando sobre el origen de la Muerte, no olvidemos que la Muerte estuvo presente en la cultura romana, me refiero a las Parcas, ellas en la mitología romana, eran las personificaciones del Fatum o destino. Controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal e inmortal desde el nacimiento hasta la muerte. Su nombre también fue la "denominación" perfecta para la imagen de la calavera con guadaña, lo que torno a esta representación con nombre como parte de un arquetipo universal del fin. Las Parcas tienen su equivalente griego que son "Las Moiras" y en la cultura nórdica su equivalente son "Las Nornas". Las Parcas son tres hermanas hilanderas que personifican el nacimiento, la vida y la muerte. Estas escribían el destino de los hombres en las paredes de un enorme muro de bronce y nadie podía borrar lo que ellas escribían. Se llamaban Nona, Décima y Morta. En griego se llamaban: Cloto, Láquesis y Átropos. En la mitología nórdica eran conocidas como Urðr (o Urd, "lo que ha ocurrido", el destino), Verðandi (o Verdandi, "lo que ocurre ahora") y Skuld ("lo que debería suceder, o es necesario que ocurra"). Las tres se dedicaban a hilar; luego cortaban el hilo que medía la longitud de la vida con una tijera y ese corte fijaba el momento de la muerte. Ellas hilaban lana blanca y entremezclaban hilos de oro e hilos de lana negra (los hilos de oro significaban los momentos dichosos en la vida de las personas y la lana negra, los periodos tristes). 


Una vez explorado parte de la esencia de la Muerte en el mundo antiguo, me gustaría trasladarme de estos conceptos sobre la Muerte en el mundo antiguo a los conceptos de la Muerte en el nuevo mundo, es decir nuestro continente americano, al principio de este articulo mencione que en Perú hay un culto a la imagen de la Santa Muerte en varios ritos de brujos o curanderos de nuestro país, muy aparte que la imagen de la muerte aparece en stickers de moto taxis y camiones, pero existe una razón para su culto, y es que en el antiguo Perú en la época de los incas hubo un culto a la muerte, me refiero al conocido ritual de pasear la momia del zapa inca, lo cual fue inmortalizado en un grabado del cronista Huaman Poma de Ayala, esta tradición era denominada como AIA MARCAI, que se realizaba en el mes de Noviembre, curiosamente mismo mes cuyo primer día se celebra el "Día de los Muertos" a nivel casi mundial.


En el antiguo Perú, era adorado un dios, que representaba a la muerte, me refiero al Supay. Supay, Zupay o Supa (Diablo andino) es un dios-demonio originario principalmente de las mitologías (Aimara) y la mitología incaica. Corresponde a un ser que habita las profundidades de la tierra y el inframundo de los muertos, este puede ser tanto malo como bueno, para los incas era un dios dualista que no había que tenerle miedo pero si un total respeto pues es un dios del inframundo. 


El Supay reinaba en el mundo de los muertos vivientes sin dejar de reclamar más y más víctimas para su causa de poder, cuando los incas fueron conquistados por los españoles estos lo identificaron con el Diablo o Satanás, Supay tiene cualidades benignas y malignas por lo cual de manera misteriosa aun recibe un culto el cual se le paga con sangre en cada ritual de magia negra. Supay también recibe un culto folclórico encubierto el cual es la denominada "Diablada", aunque su imagen mas que terrorifica en esta danza se torna un tanto carnavalesca.


Pasemos ahora a comentar acerca de la cultura Maya, la cual nos expone un importante culto a la muerte en su mitología con el cuento de los gemelos hechiceros Hunahpú e Ixbalanqué narrado en el Popol Vuh, este cuento se desarrolla en el Xibalba, el cual era el lugar donde moraban los muertos y era gobernado por no solo un dios de la muerte si no varios dioses los cuales se nombran a: Hun-Camé, Vucub-Camé, Xiquiripat, Chuchumaquic, Ahalpuh, Ahalcaná, Chamiabac, Chamiaholom, Quicxic, Patán, Quicré y Quicrixcac.  


Hun-Camé y Vucub-Camé eran los jueces supremos y los encargados de señalar sus funciones al resto. Cuchumaquic y Xiquiripat eran los encargados de causar derrames de sangre a los seres humanos. Ahalganá y Ahalpuh tenían como tarea hinchar a los hombres, hacer que las piernas le supuraran y teñirles de amarillo el rostro, a este último padecimiento se le conocía como chuganal. Chamiaholom y Chamiabac eran los alguaciles de Xibalbá y ostentaban como señal de su cargo una vara de hueso; su ocupación consistía en adelgazar a la gente, hasta que no quedaba de ella más que huesos. Ahaltocob y Ahalmez tenían como oficio ocasionar desgracias a los hombres que se dirigían hacia su hogar. Por último, estaban Xic y Patán que eran los responsables de causar la muerte a los que andaban por los caminos, este tipo de fallecimientos se reconocían con facilidad ya que el lugar estaba lleno de la sangre que había vomitado el desafortunado, tras serles estrujados pecho y garganta por estos señores. Todos estos dioses fueron asesinados por los gemelos Hunahpú e Ixbalanqué en venganza utilizando sus artes y engaños para vencer a estos dioses. 


La cultura azteca ubicada en México (país donde se dio origen al culto de la Santa Muerte) ha tenido una veneración a la muerte pero en distintos dioses pero en si solo una divinidad se podría decir recibe el culto de ser la diosa de la muerte me refiero a Coatlicue, pero antes de hablar de ella mencionare a los dioses de la muerte de la cultura azteca.
  • Chalmecatecuchtli: un dios del mundo subterráneo, Mictlán, y de los sacrificios.
  • Chalmécatl: el inframundo (Mictlán) y el norte.
  • Ilamatecuhtli (también Cihuacóatl or Quilaztli): La Vieja Princesa, anciana diosa de la tierra, la muerte, y la Vía Láctea. Su rugido indicaba la guerra.
  • Itztlacoliuhqui-Ixquimilli: dios de la piedra, la obsidiana, la frialdad, la dureza y el castigo. Aspecto de Tlahuizcalpantecuhtli
  • Iztli: dios del sacrificio y los cuchillos de piedra.
  • Itzpapálotl: Mariposa de Obsidiana, Reina de Tomoanchan y de los tzitzimime (demonios de las estrellas) así como una de las Cihuateteo (Mujeres deificadas) .
  • Mictecacíhuatl (o Mictlancíhuatl): diosa de la muerte y Señora de Mictlán, el inframundo de los infiernos.
  • Mictlantecuhtli (también Mictlantecuhtzi, o Tzontémoc): dios de la muerte y Señor de Mictlán, también dios del norte, uno de los que sostienen los cielos.
  • Teoyaomqui (también Teoyaomiqui): dios de los guerreros muertos. 

Cada uno de estos dioses era venerado incluso con rituales de sangre en cuevas, pues se dice que la cuevas eran el camino para llegar al lugar donde moraban los muertos, pero mencionemos acerca de la diosa Coatlicue, una diosa de la muerte importante en la mitología mexica.


Coatlicue es la diosa de la fertilidad, patrona de la vida y de la muerte, guía del renacimiento, la madre gestante de Huitzilopochtli, esta diosa también recibía los nombres de Tonāntzin 'nuestra (to-) madre (nān-) venerada (-tzin) y Teteōīnān 'madre (nān-) de los dioses (teteō-)', y era venerada como la madre de los dioses, entre sus atributos era representada como una mujer usando una falda de serpientes. Tiene los pechos caídos, que simbolizan la fertilidad y un collar de manos y corazones humanos que fueron arrancados de las víctimas de sus sacrificios. Ella es un claro ejemplo de la dualidad en la cual la cosmología precolombina parece basarse, la intrínseca relación entre vida y muerte, dos caras del mismo concepto. Hay historiadores que la comparan con la diosa Kali, de la India, también se dice que al ser los aztecas conquistados por los españoles fue disfrazada como la Virgen de Guadalupe para continuar con su culto. 

En el mito la leyenda cuenta que Coatlicue era madre de los (Centzon Huitznáhuac) cuatrocientos surianos, dioses de las estrellas del sur, así como de la diosa Coyolxauhqui, que regía a sus hermanos. Estaba viviendo en el cerro de Coatepec, donde hacía penitencia; tenía a su cargo barrer. Una vez, mientras barría, cayó del cielo un hermoso plumaje, que ella recogió y colocó en su seno. Cuando terminó de barrer, buscó la pluma que había guardado, pero no la encontró. En ese momento, quedó embarazada del dios Huitzilopochtli. Ese embarazo misterioso ofendió a sus otros cuatrocientos hijos (los Centzon Huitznáhuac) que, instigados por su hermana Coyolxauhqui, decidieron matar a su deshonrada madre. Al nacer Huitzilopochtli este vino al mundo armado completamente y acabó con sus hermanos y hermanas estrellas. Cortó la cabeza de su hermana Coyolxauhqui y la arrojó al cielo donde se convirtió en la Luna mientras el cuerpo desmembrado rodó hacia el pie del cerro. Ese relato quedó representado en el Templo Mayor del recinto ceremonial de Tenochtitlan.


La gran pirámide coronada con el templo de Huitzilopochtli representaba el Coatepec (se hallaba constelada de cabezas de serpiente en piedra), y a su pie yacía el monolito de la Coyolxauhqui desmembrada. Los sacrificios humanos que se realizaban en la cima de la pirámide hacían referencia al antiguo mito ya que los cuerpos de las víctimas debían rodar hacia abajo igual que el cuerpo de la diosa Coyolxauhqui.


Otros dos factores que colaboran en el culto de la Santa Muerte en México es la representación de la Catrina, originalmente llamada "La Calavera Garbancera", es una figura creada por José Guadalupe Posada y bautizada por el muralista Diego Rivera. Su historia empieza durante los gobiernos de Benito Juárez, Sebastián Lerdo de Tejada y Porfirio Díaz. En estos periodos, se empezaron a popularizar textos escritos por la clase media que criticaban tanto a la situación del país como de las clases privilegiadas. Los escritos eran redactados de manera burlona y acompañados de dibujos de cráneos y esqueletos se empezaron a reproducir en los periódicos llamados de combate. Estas eran calaveras vestidas con ropas de gala, bebiendo pulque, montadas a caballo, en fiestas de la alta sociedad o de un barrio… todas para retratar la miseria, los errores políticos, la hipocresía de una sociedad. A pesar de haber sido creada como un símbolo de burla al gobierno que no apoyaba al pueblo, se parece mucho a muchas opiniones dadas por los devotos mexicanos de la Santa Muerte al gobierno mexicano, que si el gobierno no dio nada, la Muerte si les da lo que piden.


Parte 3

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